miércoles, 18 de septiembre de 2013

Los niños llorones. Los cuadros malditos de Bruno Amadio.

niños_llorones
.

Los niños malditos

Bruno Amadio, un pintor que pasó sus días con más pena que gloria y al que le ha sobrevivido una leyenda negra y oscura. Su colección “Los niños llorones”, dicen que está maldita, que sus cuadros son una puerta para pactar con el diablo y que terribles desdichas recaen en todos aquellos que se atreven a colgar uno de esos óleos en las paredes de su hogar.
niños_llorones2

El pintor

Poco se sabe de éste personaje y los datos que se pueden encontrar son más que confusos. Amadio nació a principios del siglo pasado en Venecia, fue fascista y conservador y, cómo no, un fiel seguidor de Mussolini. Se cuenta que participó en la II Guerra mundial y que fue en ésta donde comenzó a pintar los cuadros malditos, la serie a la que llamó “Los niños llorones”.
En dichos cuadros, Giovanni Bragolin, pues con este nombre firmaba sus trabajos, pretendía mostrar el horror de la guerra en las lágrimas de esos niños desdichados y huérfanos, símbolo más que gráfico de las desgracias que dejaba el conflicto bélico allí por donde pasaba.
Cuenta la historia que Bruno Amadio pintó un total de 27 cuadros en esta serie y que todos los niños vivían en orfanatos o casas de beneficiencia.
Al finalizar la guerra, Amadio se traslada a vivir a España; primero a Sevilla, donde pasa varios años de su vida y más tarde a Madrid, donde se le pierde totalmente el rastro.
bruno_amadio

La leyenda negra

Al igual que su vida, la leyenda que le acompaña también tiene un origen incierto. Según cuenta la versión más extendida, Bruno Amadio, harto de ser un pintor de tres al cuarto, pactó con el diablo para poder tener la fama y el reconocimiento que se merecía. (No se sabe a qué precio). La cuestión es que, de la noche a la mañana, sus cuadros se hicieron muy populares y a mediados de siglo eran un tesoro preciado del que se hacían cientos de reproducciones todos los años. A más de uno les sonarán las caras de estos niños pues más de una de nuestras abuelas seguro que lució una de estas copias en el salón. En algún lugar debió de ocurrir un incendio en el que lo único que se salvó fue el cuadro del niño llorón y aquí fue donde se desencadenó la leyenda que conocemos hoy en día. Las casas donde se cuelga uno de estos originales arden en llamas y son fuente de misteriosos poltergueist y fenómenos extraños.
cuadros_malditos
En una de las versiones de la leyenda urbana se cuenta que el primer cuadro que pintó Bruno, se quedó en el mismo orfanato de dónde era el niño retratado y que dicho orfanato ardió hasta los cimientos a los pocos días, todos murieron abrasados, incluso el propio niño que fue pintado por Amadio en el cuadro que, misteriosamente, fue el único objeto que no fue pasto de las llamas. De esto modo, el espíritu del niño quedó atrapado de algún modo en el lienzo que arrastraría la terrible maldición por el resto de los días. Personalmente, ésta versión que ronda por la red me parece una invención folklórica, pues ya se sabe lo que pasa con este tipo de leyendas en las que los dimes y diretes las van redondeando para rodearlas del entorno más macabro posible.
En fin, al final de los años setenta la leyenda se extendió como la pólvora y los testimonios sobre la mala suerte de todos aquellos que poseían uno de los cuadros de la colección se multiplicaban por momentos. Nadie quería tener uno de estos cuadros en su casa y las copias dejaron de realizarse por falta de pedidos, “por si acaso”, todos fueron descolgando sus cuadros y arrinconándolos en los desvanes si no deshaciéndose de ellos lo más rápido posible.
bruno-amadio_1
Cuentan, que en determinadas fechas, si uno se ponía delante del niño llorón podía pactar con el diablo, y éste te podía mirar directamente a los ojos a través de los enrojecidas y llorosa mirada del niño.
Hoy en día todavía quedan muchos de sus cuadros en circulación, y todavía son muchos los que aseguran que en sus hogares suceden hechos extraños. ¿Leyenda urbana? ¿Cuentos de viejas? Para comprobarlo tan solo hay que comprar uno de estos cuadros y colgarlo durante una temporada sobre la cabecera de sus camas. Eso sí… tengan un extintor bajo la almohada.
Posteado por Sinuhé. Tejiendo el Mundo.


DSC00027.jpg image by antareshg
Este quizá sea uno de los más famosos, pues se dice que al girarlo se ve a un pez devorando al niño.
el_niño_lloron

Leyendas y mitos de la Coca-cola y el Red Bull

Algunas cosas interesantes sobre la Coca-cola y el Red Bull


¿Que le pasa a tu cuerpo al tomar una Coca-cola?
En los primeros 10 minutos: 10 cucharaditas de azúcar entran en tu sistema  digestivo (el 100% de la cantidad diaria recomendada) lo único que impide  que vomites debido a tanto edulcorante es el uso del ácido fosfórico, que disimula el sabor permitiéndote digerirlo.
A los 20 minutos: Tus niveles de azúcar se disparan, causando que aumente la insulina. Tu hígado responde transformando todo el azúcar que encuentra en grasa (y hay mucho azúcar en tu organismo en este preciso instante).
A los 40 minutos: Se completa la absorción de cafeína. Tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea se eleva, y como respuesta tu higado introduce  más azúcar en tu torrente anguíneo. Los receptores de adenosina de tu  cerebro se bloquean para evitar el adormecimiento.
A los 45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Básicamente, así es como actúa la Heroína.
A los 60 minutos: El ácido fosfórico bloquea el calcio, zinc y magnesio en tu intestino grueso, acelerando tu metabolismo. Además, las altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales aumentan la eliminación de calcio mediante la orina. Las propiedades diuréticas de la cafeína hacen efecto  (tienes que ir al servicio). Éste es el momento en que expulsas el calcio, magnesio y zinc que debería ir dirigido a tus huesos, así como también sodio, electrolitos y agua.
Mientras decae la fiesta dentro de tu organismo, termina el chute de edulcorantes y empiezas a notar la falta de azúcar, con  lo que te pones irritable o depresivo. Ahora mismo has, literalmente, meado toda el agua que contenía la bebida, pero no sin antes acompañar la expulsión de valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber empleado para cosas como hidratarte o construir huesos y dientes más fuertes.
Un par de horas después vendrá el bajón de la cafeína (algo menos si eres fumador). Pero, eh, tómate otra Coca-Cola, ¡es la chispa de la vida!
Para pensárselo…

Mito y leyendas de la Coca-cola

En muchos estados de EE.UU., la Patrulla de Caminos lleva 2 galones de Coca Cola en su coche para quitar la sangre que queda sobre el pavimento después de haber ocurrido un accidente.
Puedes poner un filete de carne en una plato lleno de Coca Cola y éste desaparecerá en dos días.
Para limpiar un inodoro: Vaciar una lata de Coca Cola dentro de la taza y déjala durante una hora, luego tira de la cadena. El ácido cítrico de la
Coca Cola, quita las manchas de la porcelana.
Para quitar las manchas de óxido de cromo de los parachoques de los
coches: Frotar con un trozo de papel de aluminio, mojado en Coca Cola.
Para limpiar la corrosión en los terminales de la batería de tu coche
vierte una lata de Coca Cola sobre los terminales y las burbujas se
llevarán la corrosión.
Para aflojar un tornillo oxidado: Aplicar al tornillo un trapo empapado en Coca Cola durante varios minutos.
Para quitar manchas de grasa de la ropa: Colocar la ropa dentro de la
lavadora, vaciar encima una lata de Coca Cola, agregar el detergente y
lavar con el ciclo completo. La Coca Cola soltará las manchas de grasa.
También es muy útil para limpiar un parabrisas de coche que esté sucio del camino.
El ingrediente activo en la Coca Cola es ácido fosfórico. Su PH es 2.8.
Esto disuelve un clavo en unos 4 días. El ácido fosfórico es dañino para
calcio de los huesos y es uno de los mayores contribuyentes al aumento de la osteoporosis.
Para transportar el concentrado de Coca Cola, los camiones comerciales deben disponer de la tarjeta de “material peligroso”, reservada para materiales altamente corrosivos. Los distribuidores de Coca Cola han estado usándolo para limpiar los motores de sus camiones desde hace 20 años.
Si estás leyendo esto con una cocacola en la mano, tírala rápidamente y agarra una pepsi que es de lo más sano.

Y ya de paso, os dejo alguna cosilla sobre el Red Bull, que también es muy interesante.

El RED BULL fue creado para estimular el cerebro en personas sometidas a un gran esfuerzo físico y en “coma de estrés” y nunca para ser consumido como una bebida inocente o refrescante.
Fue creada por Dietrich Mateschitz, un empresario de origen austriaco que descubrió la bebida por casualidad.
Sucedió en un viaje de negocios a Hong Kong, cuando trabajaba para una empresa fabricante de cepillos de dientes. El líquido, basado en una fórmula que contenía cafeína y taurina, causaba furor en ese país.
Justamente, imaginó un rotundo éxito de esta bebida en Europa, donde todavía no existía el producto, además de ver una oportunidad inmejorable de convertirse en empresario.
PERO LA VERDAD DE ESTA BEBIDA ES OTRA: FRANCIA y DINAMARCA lo acaban de prohibir por ser un coctail de muerte, debido a sus componentes de vitaminas mezcladas con “GLUCURONOLACTONE, químico altamente peligroso, el cual fue desarrollado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos durante los años 60 para estimular la moral de las tropas acantonadas en VIETNAM, el cual actuaba como una droga alucinógena que calmaba el estrés de la guerra. Pero sus efectos en el organismo fueron tan devastadores, que fue descontinuado, ante el alto índice de casos de migrañas, tumores cerebrales y enfermedades del hígado, que mostraron los soldados que la consumieron.
Y a pesar de ello, en la lata de RED BULL aún se lee entre sus componentes: GLUCURONOLACTONE , catalogado médicamente como un estimulante.
Pero lo que no dice la lata de RED BULL, son las consecuencias de su consumo, que obligan a colocar una serie de ADVERTENCIAS:
1. Es peligroso tomarlo si después no haces ejercicio físico, ya que su función energizante acelera el ritmo cardiaco y te puede ocasionar un infarto fulminante.
2. Corres el peligro de sufrir una hemorragia cerebral, debido a que el RED BULL contiene componentes que diluyen la sangre para que al corazón le cueste mucho menos bombear la sangre, y así poder hacer un esfuerzo físico con menos agotamiento.
3. Está prohibido mezclar el RED BULL con alcohol, porque la mezcla convierte la bebida en una “Bomba Mortal” que ataca directamente al hígado, provocando que la zona afectada no se regenere nunca más.
4. Uno de los componentes principales del RED BULL es la vitamina B12, utilizada en medicina para recuperar a pacientes que se encuentran en un coma etílico; de aquí la hipertensión y el estado de excitación en el que te encuentras después de tomarlo, como si estuvieras en estado de embriaguez.
5. El consumo regular del RED BULL desencadena en la aparición de una serie de enfermedades nerviosas y neuronales irreversibles.
CONCLUSION: Es una bebida que debería prohibirse en México, Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico y otros paises del Caribe como ya está despertando otras naciones pues se mezcla con alcohol y crea una bomba de tiempo para el cuerpo humano, principalmente entre adolescentes y adultos ignorantes por su poca experiencia.

La verdadera historia de Hello Kitty, ¿realidad o leyenda urbana?.

 

¿El diablo tuvo algo que ver con la creación de tan encantadora gatita?

Todo el mundo conoce a la encantadora gatita que está impresa en miles de productos y que ha aportado miles de millones a la empresa Sanrio que tiene su patente.
La historia que hay detrás su creación ha hecho correr ríos de tinta hasta el punto de convertirse en una de las más extendidas leyendas urbanas.
¿Hizo su creadora un pacto con el diablo para salvar a su hija?.

Hello Kitty (escrito en japonés: ハローキティ, y pronunciado: Harōkiti?) es un personaje ficticio producido por la compañía japonesa Sanrio y ha sido por mucho tiempo la más popular de esta compañía. El personaje es una gata blanca con forma antropomorfa y muy geométrica, con un distintivo lazo u otra decoración en su oreja izquierda.
.
.
Desde 1976 obtuvo derechos de autor y es ahora una marca conocida globalmente. Desde hace más de 30 años Hello Kitty es un icono para miles de niñas en todo el mundo., y su éxito es tal que fue nombrada embajadora de la UNICEF en Japón y también es embajadora del turismo en ese país.
Su “historia oficial” comienza en 1974,  cuando Hello Kitty fue creada originalmente por la diseñadora Ikaka Shimizu . Shimizu abandonó la compañía un año después y hasta ahora pocos datos hay claros sobre ella.
.
.
El segundo diseñador, Yuko Yamaguchi, está al cargo hasta la actualidad. El personaje apareció originalmente en pequeños objetos de regalo para niñas como un monedero, y ha terminado propagándose por medio mundo.
.
.
El nombre de Hello Kitty surge en respuesta a una explosión de la moda británica en Japón por aquellos años. Tan es así, que en la biografía del personaje, se nos muestra nacida en Londres.
.
.
Pero ahora comienza la otra supuesta “realidad“ de tan tierno personaje que ha dado lugar a tan extendida leyenda urbana:
La leyenda urbana cuenta que en los años 70 había una niña de 14 años que estaba en  fase terminal de cáncer de boca. Los médicos ya habían arrancado todas las esperanzas de la familia en relación a la cura de la niña, así que la madre de la niña, Ikaka Shimizu , desesperada,  acudió a todas iglesias y cultos, pero al no obtener resultado se inició en el ocultismo y satanismo, para al final, hacer un pacto con el diablo.
.
.
Presentó la niña al diablo para que curase a su hija, le hizo una promesa de fabricar una marca que fuese famosa en todo el mundo, el diablo cumplió su parte y la madre también. Creó a Hello Kitty.
.
.
La palabra hello en ingles significa hola, y la palabra kitty de origen chino significa demonio, entonces Hello kitty significaría. “Hola Demonio”.
Otra curiosidad es que  hello kitty no tiene boca debido al caso de cáncer en la boca de la hija de su diseñadora.
.
.
Esta es la otra historia de tan entrañable personaje, desde luego no esta documentada, por eso entra en la categoría de leyenda urbana, lo que si es cierto es la escasez de datos acerca de la biografía de la diseñadora y su extraña desaparición de la empresa un año después. Otro dato es que varios satánicos llevan tatuado a Kitty en la piel e incluso circulan videos de misas negras con la imagen de la gatita que algunos llaman “la hija del demonio”:
.
Ayudada por el demonio o no, lo cierto es que su éxito es imparable y como curiosidad, el personaje se ha usado también en otras circunstancias que no tienen nada que ver con el mundo infantil:
En 1999, en Hong Kong, tuvo lugar un brutal asesinato que pasaría a llamarse el Hello Kitty murder. El popular nombre del caso deriva del hecho de que los asesinos ocultaron la cabeza de la víctima en una muñeca de Hello Kitty después de haberla decapitado.
.
.
En agosto de 2007, los policías tailandeses que habían cometido pequeñas infracciones como llegar tarde o aparcar en zonas indebidas fueron obligados a llevar brazaletes de Hello Kitty durante varios días como castigo.
También en ese mismo año, fue detenido un famoso narcotraficante colombiano, que aparte de tener una importante colección de objetos y prendas de la gatita, utilizaba la imagen de la marca japonesa para enviar mensajes codificados a sus contactos a través de su correo electrónico.
.
.
En 2008, se inauguró una maternidad en Yuanlin, Taiwan, con la temática de Hello Kitty y la esperanza de que el popular personaje ayudara a rebajar el estrés del parto. Hello Kitty aparece en las mantas, la decoración de las habitaciones, la ropa de cama, las cubiertas de los certificados de nacimiento y los uniformes de las enfermeras.
.
.
Asi que ya sabeis con quien hay que firmar un contrato de merchandising si quereis tener exito

Mitos y leyendas. La maldición de la princesa Amon-Ra.

 image7

La sacerdotisa maldita

La hoy conocida como “Princesa de Amon-Ra” o “Sacerdotisa de Amon-Ra”  vivió alrededor del año mil quinientos antes de Cristo. Cuando murió fue depositada en un  bello sarcófago de madera, embalsamada y enterrada en una cripta en Luxor, junto a la ribera del Nilo. Más de tres mil años después, a finales de 1890, cuatro jóvenes adinerados de Inglaterra visitaron las excavaciones que se desarrollaban en ese lugar.
Allí pudieron contemplar el hermoso sarcófago de la princesa recién extraído de la cámara mortuoria. Pujaron por él hasta que uno de ellos fijó una suma demasiado alta para los demás e hizo que algunos nativos trasladaran la valiosa pieza a su hotel. Horas más tarde, el nuevo propietario del sarcófago se internó solo en las arenas del desierto y no volvió a ser visto jamás. Al día siguiente, uno de sus tres compañeros perdió un brazo tras ser herido accidentalmente por el disparo de uno de sus criados egipcios. La maldición atacó a los dos restantes al volver a Inglaterra: uno descubrió que sus ahorros se habían esfumado; el otro quedó inutilizado por una grave enfermedad y terminó sus días vendiendo cerillas en la calle.
20080417171428-momia
Tiempo después, y tras la racha de infortunios, el sarcófago llegó a Inglaterra dejando un rastro de desgracias. Su nuevo dueño, un empresario del lugar, sería una nueva víctima de la cadena de extraños percances: tres de sus parientes resultaron heridos en un accidente de coche y su casa se incendió. La superstición pudo con el caballero, y donó la pieza al Museo Británico. La supuesta maldición actuó ya durante el transporte del objeto, ya que el camión se puso en marcha de forma inesperada y atropelló a un peatón. Además, uno de los operarios que lo llevaba se rompió una pierna y otro murió a los pocos días aquejado por una enfermedad desconocida. Los problemas se agravaron cuando el precioso ataúd se colocó en la sala egipcia del museo: los vigilantes escuchaban golpes y sollozos que venían del interior del sarcófago; otras piezas se movían sin causa aparente; se encontró a un guardián muerto durante la ronda y los otros dejaron el trabajo; las limpiadoras se negaban a trabajar cerca de la momia… Por fin se decidió trasladar la pieza al sótano para evitar problemas. No funcionó. Uno de los conservadores murió y su ayudante cayó muy enfermo.
La prensa comenzó a hacerse eco de la maldición. Un reportero hizo una fotografía del sarcófago. Cuando la reveló, había una horripilante cara humana en lugar del pacífico rostro bellamente pintado en la madera. Se dice que, tras contemplar la imagen durante un rato, el fotógrafo se fue a casa y se pegó un tiro. Finalmente, el Museo Británico decidió desprenderse de la “Princesa”. Un coleccionista la compró y, tras la clásica cadena de muertes y desgracias, la encerró en el desván y buscó ayuda.
la_maldicion_de_amon_ra
El llamamiento del asustado caballero fue atendido por Madame Helena Blavatski, toda una autoridad en el mundillo ocultista de principios del siglo XX. Nada más entrar en la casa sintió como una presencia maligna emanaba del desván. Descartó la idea del exorcismo y suplicó a  su propietario que se deshiciera de ella con urgencia. ¿Pero quién, en toda Inglaterra, iba a  querer   comprar una momia maldita? Nadie. Afortunadamente, fuera del país surgió un comprador: un arqueólogo americano que achacó las desgracias a una cadena de casualidades. Se preparó el envío a Nueva York. La noche del 10 de abril de 1912, el propietario consignó los restos mortales de la princesa de Amon-Ra en un barco que se disponía a atravesar el Atlántico con dos mil doscientos veinticuatro pasajeros: el trasatlántico clase Olympic R.M.S. Titanic.
¿Leyendas? ¿Una serie de acontecimientos y casualidades frutos del azar? ¿O quizas… ?

La leyenda de La Cruz del Diablo, en Cuenca.


 


 diablesa

Una cita arriesgada

En Cuenca, ciudad de misterios, enigmas y empedradas calles repletas de pasajes históricos se cuenta una leyenda en  la que antaño, un joven mozo se enamoró de una bella dama, la más linda que jamás había pisado las calles de esta ciudad, pero la cuál escondía tras su belleza un terrible secreto.
Desde la calle Pilares, bajando por un precioso empedrado, llegamos a la ermita santuario de las Angustias, erigida en el siglo XIV, aunque la actual data del siglo XVIII y es el lugar donde se centra esta leyenda.
leyendas_cuenca 
Bajada a las Angustias  .  
Vivía por estas calles un hermoso muchacho, hijo del oidor de la villa. El bello zagal, en edad de efectuar sus correrías, no dejaba una sin probar, y así tomó fama de mentiroso, pendenciero y, además, bravucón; a nada de ello podían dar crédito sus familiares, pues el honorable cargo que desempeñaba el padre era, sin duda, signo de buena estirpe y descendencia.
Pero de cómo fueron las cosas en aquella época nadie lo sabe, el caso es que el muchacho corría una tras otra a todas las doncellas casaderas del lugar y, luego de cortejarlas y conseguir sus propósitos placenteros, las dejaba plantadas, sin más.
Pero un día, conoció a una dama bellísima como la luna y seductora como el diamante; además era forastera y recién llegada a la ciudad. Cuando paseaba por las calles, las mujeres bajaban sus miradas y de reojo miraban qué hombre era el primero en lanzarle una sonrisa, pues la chica dejaba a todo el mundo con la boca abierta por su belleza e irresistible impulso.
Los jóvenes salían a su encuentro para simplemente saludarla e intercambiar un buenos días o buenas tardes, cosa que siempre hacía simpática y risueña. Hasta que un buen día, nuestro apuesto galán decidió lanzarse y presentarse. La hermosa mujer lo correspondió y le dijo que se llamaba Diana. Contento y presuntuoso, se fue con el resto de sus amigotes para vacilar un poco ante ellos de que ya sabía incluso su nombre.
Diana, que tonta no era, también se percató de la belleza del joven, al que con el tiempo fue conociendo mejor, pero viendo sus claras intenciones, le daba largas y largas.
El muchacho cambió, se quedó ensimismado con Diana, estaba totalmente obcecado con ella y con hacerla suya, algo que ella le ponía muy, muy difícil. Quizá por eso de que a los hombres nos gustan los logros difíciles, éste se lo tomó como todo un reto personal e incluso declinó las ofertas de sus amigos, con los que iba de correrías.
Y una mañana, en vísperas de Todos los Santos, Diana le hizo llegar una misiva que el joven leyó sorprendido y de muy buen agrado: “Te espero en la puerta de las Angustias. Seré tuya en la Noche de los Difuntos”.
leyendas_castilla
Por fin el muchacho iba a conseguirla. Esa noche se arregló tanto como pudo. Con sus mejores ropas y las fragancias más sublimes que guardaba para las ocasiones especiales, salió a conquistar a esa dama que tan loco lo volvía.
Pero esa noche se fraguó una tormenta. Los truenos retumbaban y el cielo se iluminaba como si de fuego se tratase. Él debía estar  a la hora prevista en el lugar donde Diana lo había citado. Y allí, raudo y veloz, cruzó las cuatro calles que lo separaban de la puerta de las Angustias y vio a la bella doncella, ataviada con ropas que parecían de princesa.
Su corazón latía más de prisa a cada paso que daba, y su deseo era tan ardiente que las botas parecían quemar las plantas de sus pies y lo hacían alargar las zancadas.
Ella estaba en el atrio y él se abalanzó contra ella, que le respondió con unos besos tan dulces y tiernos que el muchacho, loco de desesperación, fue intensificando sus caricias hasta que sus manos comenzaron a levantar su falda.
Los truenos caían y los relámpagos iluminaban los rostros de los de los capiteles dejando intuir sombras diablescas, pero los dos jóvenes estaban tan arrebatados por la pasión que no se percataron ni de la tormenta.
Ella, casi tan encendida como él, incluso levantaba su falda más aprisa con el fin de que el muchacho consiguiera su propósito. Cuando descubrió sus preciosas y blancas piernas, vio que llevaba unos chapines altos. El muchacho fue quitándole el derecho poco a poco y de repente cayó un rayo que iluminó de pleno el pie de Diana, que resultó no ser un pie, sino una pezuña; y su pierna, la de un macho cabrío.
Aterrorizado, el joven tiró el zapato y salió corriendo dando gritos de terror y espanto. A su vez Diana, que era el mismísimo diablo, con una voz profunda, cavernosa y estrepitosamente desgarrada, lanzaba carcajadas que resonaban entre las antiguas piedras del santuario.
CruzDiablo
El joven, presa del pánico, se abrazó a la cruz que había en la puerta de las Angustias; el diablo se abalanzó sobre él, lanzándole un zarpazo al tiempo que sonaba un trueno inmenso. Cuando el chico abrió los ojos, el zarpazo le había rozado el hombro y había dejado una marca en la piedra, todavía humeante.
Se dice que el chico ingresó en el santuario de las Angustias y nunca más volvió a ver la luz del día…. ni de la noche.
Y allí, en la puerta de este lugar, podemos ver la famosa cruz de piedra a la que el joven apuesto y bravucón terminó por agarrarse para salvarse del zarpazo del diablo, que quedó grabado en la piedra y que todavía puede verse.
la_cruz_del_diablo

Leyendas de Madrid. La Casa del Duende.

 

Unos duendes peculiares

Madrid, ciudad milenaria preñada de historia y de historias que alguna vez ocurrieron y que allí quedaron, impregnadas en los muros de piedra de edificios recios y señoriales. Historias que con el tiempo se convirtieron en leyendas, mezclando realidad y ficción en esa nebulosa increíble de recuerdos de antaño que, en las noches frías, se confunde con la niebla de callejuelas oscuras,  apenas iluminadas por la macilenta luz de las farolas y quién sabe si por el fugaz resplandor de las sábanas de algún fantasma.

Conozcamos hoy una de las leyendas más curiosas y divertidas que se pueden encontrar en la capital española. La conocida como la leyenda de la Casa del Duende.
La Casa del Duende estaba situada entre las calles Duque de Liria, Mártires de Alcalá y la plaza Seminario de Nobles. Esta casa, al igual que otras muchas de la época, fue construida en las primeras décadas del siglo XVIII por orden del rey para ser arrendada a sus criados, lacayos y personal de confianza. La casa pasó por varias manos, hasta que fue alquilada por unos hombres que la utilizaban por las noches como centro de reunión para juegos y grandes apuestas de dinero.
Fue entonces cuando una noche se originó una discusión entre varios de ellos y de repente se abrió una puerta interior y apareció un hombre bajito muy barbudo que les impuso silencio. Al principio se callaron pues estaban todos desconcertados con la aparición de aquel duende misterioso, pero cuando terminaron de indagar quién podía ser y cómo podía haberse colado en la casa, como quiera que fuera la cosa volvieron a enzarzarse en la discusión que habían suspendido. Sin saber cómo ni de dónde salieron, media docena de enanos armados con garrotas se abalanzaron sobre los jugadores y los golpearon. Los hombres salieron huyendo y nunca más volvieron al lugar.
.
 
Planos de la casa del Duende recogidos en un acta de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando
.
Tiempo después, la casa fue comprada por doña Rosario de Benegas, marquesa de Hormazas, que se instaló en la segunda planta. Andaba la marquesa todavía con el traslado e intentando adecuar la decoración a sus gustos, cambiando cortinajes y demás detalles, cuando echó en falta un cortinón y una imagen del  Niño Jesús en su cuna que había traído de su anterior domicilio. Enfadada por el extravío, se encontraba la marquesa dando una buena reprimenda a sus sirvientes cuando, de forma sorpresiva, entró en la habitación un enano con la imagen del Niño Jesús en sus manos y, tras éste, cuatro enanos más portando el cortinón que le faltaba. La marquesa no tardó ni dos días en poner pies en polvorosa, poniendo la casa a la venta sin tan siquiera haber vivido en ella.
La casa quedó deshabitada durante un tiempo, como en otras ocasiones entre compra y compra hasta que se instaló en ella don Melchor de Avellaneda, un canónigo de Jaén. Un buen día, cuando escribía al obispo de su diócesis para pedirle cierto libro del padre Tineo que necesitaba para sus sermones, justo antes de rubricar la carta, levantó la vista y vio asombrado como ante él aparecía un enano vestido con un traje de monaguillo que portaba en sus manos el libro que en ese mismo momento estaba pidiendo al obispo.
En esta ocasión, en lugar de salir corriendo, don Melchor se dedicó a buscar y rebuscar el lugar por donde había venido y por donde había desaparecido el misterioso duende, pero la búsqueda fue infructuosa. El canónigo decidió obviar el hecho, pero pocos días después se disponía a dar misa en el convento de los Afligidos y necesitaba una vestimenta apropiada al día, ordenando a un paje que fuera a la casa a buscarla.  El paje, con la vestimenta bajo el brazo y cuando se disponía a cerrar la puerta de la casa para volver al convento, oyó en el interior una vocecilla curiosa que dijo: “No es ése el color de este día, vuelve a por los ornamentos que corresponden”. El paje se dio la vuelta lentamente y vio la figura de un enano burlón que rápidamente desapareció como el viento. Le contó lo ocurrido al clérigo jurando que no volvería a esa casa y don Melchor, parece ser que un tanto harto de tanto enano, decidió también abandonar el lugar.
.
.
El canónigo cedió la casa a Jerónima Perrin, una lavandera que vivía en el piso de arriba, hasta que acabase el contrato de alquiler o hasta que encontrara un piso donde alojarse. Cierto, día la mujer sedisponía a lavar unas mantas propiedad de la marquesa de Valdecañas. Hecho esto, y como era costumbre en las orillas del Manzanares, dejó la ropa oreándose al sol y al viento. Se fue a casa a comer con la intención de volver más tarde a recoger la ropa, pero cuando estaba en casa se desató una terrible tormenta que le impidió salir a por ella. Mientras miraba por la ventana de la buhardilla imaginando el enfado de la marquesa, que necesitaba la ropa para esa misma noche y a la que se conocía por su mal carácter, escuchó un portazo en el portal de la casa. Al bajar, se encontró con tres enanos empapados que portaban una cesta enorme con toda la ropa. Se dice que la lavandera, que había escuchado ya todos los rumores sobre los pequeños duendes, abandonó la casa ese mismo día.
Las historias habían llegado al Santo Oficio, quizás por los aportes clérigo. Así que la Inquisición se puso manos a la obra con el ánimo de expulsar a los demonios del lugar.
.
 
Ilustración del libro Madrid Viejo (Ricardo Sepúlveda; 1887), representando el exorcismo de la Casa del Duende.
.
Se tomó declaración a varios testigos y se realizó una minuciosa búsqueda por todo el inmueble, hasta el último rincón, desde la cueva del sótano hasta la buhardilla que habitó la lavandera. Pero no se encontró nada ni a nadie. por ello comenzaron a pensar en espíritus diabólicos, y por orden inquisitorial, un día al atardecer, se presentó frente a la casa una comitiva religiosa presidida por el obispo de Segovia. Llevaban enormes velones, agua bendita y mucha sal. El obispo vertió sobre las paredes muchos litros de esta agua que él mismo había bendecido y muchos kilos de sal, y pronunció centenares de rezos y aleluyas con los que dio por concluido el supuesto exorcismo.
Según algunas versiones de la leyenda, los vecinos del pueblo se dirigieron a la casa con picos para derribarla; ésta, poco tiempo después, fue incendiada y cayó en el olvido. Pasaron muchos años, y, según se dice, las gentes de repente vieron abrirse una trampilla muy disimulada entre los escombros de la parte del sótano y cómo de ella salían nueve enanos, de los que se cuenta que eran falsificadores de moneda y que utilizaban la noche para salir a distribuirla.
Otra versión cuenta que, tras muchísimos años, la casa se derribó para construir el inmueble que hay hoy allí, y que los obreros, cuando llegaron a ala parte del sótano, del que desconocían su existencia, encontraron a nueve enanos demacrados entre un montón de máquinas para falsificar dinero. Según un acta de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando, que estudia la arquitectura del edificio, se asegura que la moneda que falsificaban en el edificio eran doblillas de oro del Brasil y que todo fue un montaje de estos pillos que se inventaron una farsa en la que involucraron a varios enanos para atemorizar a los inquilinos y que les dejasen falsificar en paz.
Fuese como fuese, no cabe duda de que esta es una de las leyendas de Madrid más rocambolescas que podemos encontrar, con enanos, la inquisición y hasta el mismísimo Fernando VI involucrados en ella.

Can Bogunyà: el pantano maldito de Terrassa.

 

La leyenda negra del Llac Petit

No sé a vosotros, pero a mí personalmente no hay cosa que me dé más canguele que un pantano pequeño, oscuro y silencioso en plena noche. Quizás sea un trauma infantil, cuando mi padre me llevaba de pesca nocturna  a un pantano cercano a mi pueblo y a las primeras de cambio se iba a dormir al coche… y allí me quedaba yo, caña de pescar en mano disfrutando de los sonidos de las alimañas nocturnas y de los azarosos chapoteos cercanos en aquellas negras y frías aguas. Y eso que en aquel pantano, a diferencia del que os mostramos hoy, no existía una larga lista de ahogados en extrañas circunstancias ni tampoco existía a escasos metros de distancia un viejo hospital abandonado con una de las leyendas negras más famosas del país.

 
Fotografía de Elisabet CM
El pantano en el que nos damos hoy un chapuzón se conoce como pantano de Can Bogunyà, o LLac Petit (Lago pequeño en castellano antiguo), y se encuentra a unos seiscientos metros del conocido Hospital del Torax de Terrassa, a unos veinte kilómetros de Barcelona. El pequeño lago fue construido a principios del siglo pasado por el dueño de la finca, posiblemente para tener una reserva de agua para el regadío de sus cosechas. La cosa es que las cosechas desaparecieron y el pequeño lago de apenas diez mil metros cúbicos quedó para uso y disfrute de ahogados, algunos naturales, otros no tanto…

El primer ahogado formal data de 1925, un tal Antolí Balbé, que inauguró el macabro ranking del lago. A partir de ahí, el goteo de fiambres es constante hasta la fecha. Con el paso de los años los fiambres que aparecen flotando en sus aguas van aumentando sin hacer distinciones de ningún tipo; desde niños y adolescentes que se ahogan porque sí, como los de toda la vida, hasta otros que aparecen maniatados y envueltos en lonas.
Pese a la cercanía del lago a una gran metrópolis como Barcelona, el lugar se encuentra bastante aislado del mundo, rodeado de bosques de pinos y barrancos. No es de extrañar que personajes un tanto oscuros lo tengan como lugar privilegiado para deshacerse de lo que les sobra, y entiéndase por igual en las sobras tanto cadáveres como vehículos de toda índole que según parece se amontonan en el fondo del pantano. Los más vagos ni tan siquiera llegan al lago, y dejan a los cadáveres en los barrancos de los aledaños, donde se han encontrado unos cuentos en los últimos años.
Con semejante currículum, no es de extrañar que los lugareños lo tengan como lugar maldito, aunque posiblemente se trate más de un tema de precaución ante los vivos que de miedo a los muertos, ya que lógicamente el lugar no está exento  de  rumores sobre apariciones espectrales, voces y lamentos y otras historias de índole paranormal.
Sobre este último aspecto, poco podemos comentar ya que no existen testimonios serios. Pero el que lo quiera comprobar no tiene más que acampar una noche junto al lago, y si el tiempo se pone malo no hay problema, a un tiro de piedra no hay que olvidar que está el Hospital del Tórax, donde uno puede resguardarse de las inclemencias del tiempo y pasar una noche de lo más tranquila y apacible.